16 may. 2010

La tortura de animales como espectáculo amparado





Se ha vuelto a abrir el debate público sobre un tema que muchas personas de este país vivimos desde hace años como una ofensa a nuestra sensibilidad y a nuestros valores.
Desde el siglo XIX hasta nuestros días han sido numerosos los intentos tanto individuales como de grupos progresistas de poner fin a la mal llamada "fiesta nacional". Hasta el momento han acabado triunfando los valedores de esa España anacrónica y rancia en la que el toreo es poco menos que símbolo de la idiosincrasia y carácter del país. Esta vez, sin embargo, se prevee el fin de un espectáculo que para muchos refleja una falta de sensibilidad.

Pocos países hay en el mundo que hayan cambiado tan positivamente como el nuestro en los últimos 25 años. Desde que recuperaron las instituciones democráticas, los pueblos de España han desarrollado una sociedad abierta, plural, moderna, culta, incluso solidaria y pacifista. La reacción ciudadana a los trágicos acontecimientos de marzo en Madrid ha aportado la mejor demostración de que la sociedad surgida de la transición es una sociedad de la que nos podemos sentir muy orgullosos.

En ese sentido, resulta penoso ver que cuando en diversos Estados miembros de la Unión Europea se ha comenzado a legislar sobre el establecimiento de unas condiciones mínimas de dignidad y bienestar en el trato con los animales en las granjas, en España se mantenga un espectáculo público basado en la tortura de pacíficos rumiantes, los toros.

La mayoría de las sociedades tradicionales que han surgido a lo largo del tiempo en este hermoso planeta se han relacionado con las otras especies desde una cosmovisión basada en la sacralidad e interdependencia de todo lo existente. En las sociedades tradicionales el ser humano se veía y comprendía a sí mismo formando parte de un tejido y un aliento vital que lo incluía todo. Para esas culturas, la Tierra no pertenecía al hombre, sino que el hombre pertenecía a la Tierra.

Pero para nuestra sociedad la naturaleza y los seres vivos que la habitan hace tiempo que han perdido su carácter luminoso. Ya no son portadores del aliento sagrado de la vida. Son poco más que objetos, cosas, que están ahí y que podemos disponer a nuestro antojo. Perdida una visión basada en la interconexión y la mutua interdependencia, la cultura occidental ha acabado literalmente atropellando a la biosfera, generando un genocidio masivo de otras formas de vida - la tasa de extinción de especies es, en la actualidad, entre 100 y 1000 veces superior a los tiempos prehumanos.

"He visto a miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo cómo una máquina humeante puede importar más que el búfalo al que nosotros matamos sólo para sobrevivir. ¿Qué sería del hombre sin animales? Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual, porque lo que les sucede a los animales también le sucederá al hombre. Todo está entrelazado" dejó escrito el Gran Jefe Seatle, nativo de las praderas americanas.

Muchos de nosotros hemos visto también morir a miles de hermosos toros en las plazas de nuestras ciudades en espectáculos de sangre y crueldad. Quizás seamos salvajes que no comprenden los valores estéticos y culturales de la fiesta, pero lo que sí sabemos es que en esos espectáculos nobles y pacíficos animales sufren indeciblemente y que nosotros sufrimos con ellos.

(Paloma)

5 comentarios:

  1. Buena entrada Paloma ;), Diego era el que tenía opinión contraria y tenia que hacer una ¿no? La espero Diego

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  2. Alfinal te lo curraste Paloma (:
    Asi se hacee!

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  3. Lo que mas me gusta de las corridas de toros es cuando el toro alcanza al torero... muahahahahahahahaha...
    Lamentablemente eso ocurre muy poco a menudo porque antes de sacarles a la plaza les drogan y les meten en una cámara a oscuras para que el toro se quede manso y torpe...

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  4. Bien, Paloma has hecho los deberes.
    Ahora hay que esperar el contrataque de Diego ¿?
    Mi hija andaba por ahí recogiendo firmas para una propuesta de ley para prohibir las corridas de toros en Madrid.
    Le diré que le eche un vistazo a la entrada.

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  5. guaaaau!! me cae bien tu hija =)
    gracias a todos xD
    y a lo mejor edito un poco la entrada porque me e dado cuenta de lo que ha puesto "4ºB", y no he hablado de lo que les pasa a los toros antes de salir a la plaza...
    A ver si me acuerdo y saco algo de tiempo
    Gracias de nuevo y Diego, te estoy vigilando!!

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