14 may. 2010

El griego que buscaba la fama

Un pastor griego, Heróstrato, fue responsable de la destrucción del templo de Artemisa de Éfeso, considerado una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, el 21 de julio del año 356 a. C., coincidiendo, con el nacimiento de Alejandro Magno, rey de Macedonia.


Heróstrato fue un hombre colérico y violento que permaneció virgen. Adoraba a la diosa Ártemis, estaba sometido a ella, muchos creían que reservaba su virginidad para ella.

Destruyó el templo en un incendio, tan sólo cincuenta años después de que fuera levantado, quemó el templo de Artemisa con el único objetivo de lograr la celebridad, conseguirla a cualquier precio, no sólo en su tiempo, sino para la posteridad, uniendo su nombre a la destrucción de tan hermoso edificio.

La confesión del propósito de su crimen le fue sacada bajo el suplicio de la tortura, ordenada por Artajerjes, rey persa. Al descubrirse la intención del incendiario, se prohibió bajo pena de muerte el registro del nombre de éste para las generaciones futuras, lo cual, evidentemente, no bastó para borrar de la historia ni el nombre ni tampoco la acción. En cita del escritor e historiador griego Teopompo: «Se descubrió que un hombre había planeado incendiar el templo de Diana en Éfeso, de tal modo que por la destrucción del más bello de los edificios su nombre sería conocido en el mundo entero».

La acción realizada por Eróstrato, su intención de lograr la fama a cualquier precio, ha tenido eco en la modernidad. En el ambiente académico de la psicología se denomina Complejo de Eróstrato al trastorno según el cual el individuo busca sobresaltar, distinguirse, ser el centro de atención.

El nombre de Eróstrato ha pasado a las lenguas modernas:

•De él se obtuvo el término “erostratismo”, que según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia significa: “Manía que lleva a cometer actos delictivos para conseguir renombre”.

•En alemán, Herostrat es un individuo en constante búsqueda de la fama.

•Miguel de Cervantes Saavedra, en El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, capítulo VIII de la Segunda parte, escribe: «También viene con esto lo que cuentan de aquel pastor, que puso fuego y abrasó el templo famoso de Diana, contado por una de las siete maravillas del mundo, sólo porque quedase vivo su nombre en los siglos venideros; y aunque se mandó que nadie le nombrase ni hiciese por palabra o por escrito mención de su nombre, porque no consiguiese el fin de su deseo, todavía se supo que se llamaba Eróstrato.»

•Victor Hugo, en uno de sus poemas, al igual que Baltasar Gracián en su alegoría filosófica titulada El Criticón, escriben sobre Eróstrato.

•Herostratus es una película británica de 1967 del cineasta australiano Don Levy.

•El escritor español Miguel de Unamuno, en su novela Amor y pedagogía, nombra a este personaje para hacer referencia al ansia de inmortalidad inherente al ser humano.

Maite Aparicio

1 comentario:

  1. De la historia a la psicología, muy original.
    Después de dar vueltas veo que has encontrado un buen tema, felicidades.

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